l’article ofensiu

Posted on 17/08/2010

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Sustitutas del amor humano. Menos arriesgada que una relación humana. Y cuándo el “affair” se ha acabado, siempre puedes poner tu mascota “a dormir”. Un affair de conveniencia. La conveniencia de la especie dominante.

Capturad. Domesticad. Exterminad.

Junto a la explotación de animales para la experimentación en laboratorios, la industria de las mascotas y el pienso es enorme, alimentando nuestra alienación entre unxs y otrxs. Sentimentalizando los animales para que encajen con nuestra depravación y nuestras necesidades de amor, contacto físico y control.

Capturad. Domesticad. Exterminad.

Así las mascotas más bonitas y las más atractivas son alimentadas y mimadas a cambio de compañía y obediencia. ¿Dónde hemos oído esa historia antes? ¿Los concursos de Miss Mundo? Las guapas y dóciles mascotas de la fantasía sexista masculina.

Capturad. Domesticad. Exterminad.

Una chica nueva cada año. Una esposa nueva cada “comezón del séptimo año”. Los nazis seleccionaban a las chicas judías atractivas para sus burdeles en los campos de concentración. Y asesinaban a las viejas y feas.

Las descartaban para usar sus cuerpos para hacer jabón, mamparas de  lámparas e incluso para alimentar a sus perros guardianes.

Capturad. Domesticad. Aniquilad.

Yo era una niña pequeña en la Segunda Guerra Mundial. Todos los hombres eran soldados. Por sus prácticamente idénticos uniformes color caqui no podía distinguir cuáles eran “los nuestros” y cuáles “el enemigo”.

Algunos de ellos venían a casa de permiso y mezclaban sus relatos del combate en el frente con historias cachondas sobre los famosos burdeles de Port Said, donde las prostitutas eran ofrecidas codo con codo junto a burros, burros que sufrían abusos y estaban tan explotados como las propias mujeres.

Extra, emociones y golosinas extra. No podía entender las miradas excitadas y las risas con estas historias. Estaba asustada. Todavía estoy asustada.

Y, por supuesto, la macho-ética masculina militar autorizaba estos burdeles antes que fomentar el contacto homosexual entre las filas.

Los regímenes militares están aterrorizados ante el amor surgiendo entre soldados. Huevos tiene que significar tenacidad y coraje. Pero la bala desgarra y revela la vulnerabilidad de la carne masculina.

¿Casi tan tierno como una mujer? ¿Casi tan vulnerable?
No se atreven a admitir esta posibilidad.

Escucha. Los carniceros son hombres. La raza suprema. Manipuladores. Atormentadores.

Manufactores de carne. Piensa en ello. Vosotros saqueías y violáis los seres vivos de todas las especies. Vosotros entrenáis a los jóvenes para que sigan vuestros pasos mediante la palabra y los hechos. Dejad vuestros cuchillos. Tomad en cambio la vulnerabilidad de vuestro propio cuerpo.

Vuestro frágil pene. Amor cariñoso entre hombre y hombre. Aprended sobre la ternura de vuestros propios genitales antes de penetrar tan descuidadamente los cuerpos de chicas jóvenes y fértiles.

Aprended primero sobre los misterios de la anticoncepción y sobre el amor y el respeto. Mientras tanto, no os sorprendáis si el resto de nosotras se levanta y se rebela contra vosotros. Podemos invocar pesadillas de venganza peores de las que imagináis.

Y la mujer que tendrá su cuchillo podrá levantarse.
Y en nombre de la vida, ella tomará su cuchillo y, castrando, vengará hasta a la última rata de laboratorio que, descartada, acaba en la lata de pienso con la que podrías alimentar a tu mascota mañana por la mañana.

Traducció de la cançó “The offending article” del grup anarcopunk Poison Girls.